lunes, 21 de julio de 2008

LA TV ATACA


Al parecer, hay veces en las que al mundo no le basta con vernos hechos moco. La supervivencia del más fuerte hace que todo se vuelva en nuestra contra.
Situaciones financieras contrarias, trifulcas familiares, dudas existenciales y lo que más llega a pesarle al ser humano: crisis amorosas. Todas estas adversidades pueden sucumbirnos. Pero aún así, no habremos tocado fondo hasta que la televisión nos refleje lo más deplorable de nuestras vidas. Y es que la tv se ha incorporado tanto, pero tanto, en nuestras vidas que nada puede escapar a la cruel realidad que la “caja boba” muestra.
No basta la bronca, no basta el dolor, no basta la vergüenza, la tv puede hacernos sentir aún peor que todo eso. Acaso no sucede que tras terminar una relación amorosa, prendemos la tele y lo primero que vemos es a un galán herido por la apatía de una rubia, con las mismas ganas que nosotros de terminar con su miserable existencia (!); o al perder un familiar querido, lo primero que vemos en el aparato son escenas de accidentes, hospitales o velorios. ¿No será tiempo de que nos venguemos? En ocasiones, en vez de ser un instrumento que brinde diversión y dispersión, la tv se convierte en un malvado aparato, capaz de irradiar atroces amenazas psicológicas.
La ficción intenta superar a la realidad. A veces no hace más que empeorarla.